La política y la guerra

“Quiero decir algo -y esta sí permítanme porque es una
licencia del peronismo-: el peronismo nunca planteó la lucha de clases,
el peronismo nunca planteó la guerra entre los pobres y los ricos,
para qué, no.”

Cristina Fenández de Kirchner, 26 de marzo de 2008, Parque Norte.

“…si el poder es realmente el despliegue de una relación de fuerza, (…) ¿no debería ser analizado en términos de lucha, de enfrentamientos, de guerra? (…) el poder es la guerra, la guerra continuada con otros medios; se invertiría así la afirmación de Clausewitz, diciendo que la política es la guerra continuada con otros medios.
Esto quiere decir tres cosas: en primer lugar, que las relaciones de poder tal como funcionan en una sociedad como la nuestra se han instaurado, en esencia, bajo una determinada relación de fuerza establecida en un momento determinado, históricamente localizable de la guerra. Y si es cierto que el poder político hace cesar la guerra, hace reinar o intenta hacer reinar una paz en la sociedad civil, no es para suspender los efectos de la guerra o para neutralizar el desequilibrio puesto de manifiesto en la batalla final; el poder político, según esta hipótesis, tendría el papel de reinscribir, perpetuamente, esta relación de fuerza mediante una especie de guerra silenciosa, de inscribirla en las instituciones, en las desigualdades económicas, en el lenguaje, en fin, en los cuerpos de unos y otros. La política como guerra continuada con otros medios sería en este primer sentido un dar la vuelta al aforismo de Clausewitz; es decir, la política seria la corroboración y el mantenimiento del desequilibrio de las fuerzas que se manifiestan en la guerra. Pero la inversión de esta frase quiere decir también otra cosa: en el interior de esta «paz civil», la lucha política, los enfrentamientos por el poder, con el poder, del poder, las modificaciones de las relaciones de fuerza, las acentuaciones en un sentido, los refuerzos, etc., todo esto en un sistema político no debe ser interpretado más que como la continuación de la guerra, es decir, debe ser descifrado como episodios, fragmentos, desplazamientos de la guerra misma. No se escribe sino la historia de esta guerra aun cuando se escribe la historia de la paz y de sus instituciones. La vuelta dada al aforismo de Clausewitz quiere decir en fin una tercera cosa, que la decisión final no puede provenir más que de la guerra, de una prueba de fuerza en la que, por fin, las armas serán los jueces. La última batalla seria el fin de la política, solo la última batalla suspendería, pues, indefinidamente el ejercicio del poder como guerra continua.”

– Michel Foucault, Microfísica del poder (Curso del 7 de enero de 1976)

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8 respuestas a La política y la guerra

  1. juanchi dijo:

    El peronismo nunca promovió la eliminación del derecho de propiedad. Y la marcha reza: “combatiendo al Capital”. Que descarado…si la base del Capitalismo es el derecho a propiedad…

    Bueno, más allá de las ambiguedades del peronismo, buen fragmento de Foucault…

  2. hoola dijo:

    jajajajajjajja

  3. sergioprince dijo:

    Foucault es genial .. muy buen texto

  4. Dios no sólo nos da el derecho a la propiedad, los recursos y la “ley natural”, como afirmaba Locke Ahora, “Dios” es el sistema mismo.

  5. ERUITY07 dijo:

    HOLA COMO ESTA MI GENTE

  6. Anónimo dijo:

    tan bobos todos

  7. Anónimo dijo:

    jajaja no mentiras mi gente es
    muy bbeelllaaa

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