El elegido

Podemos disentir ampliamente en lo que se refiere a la política, pero muy posiblemente estaríamos de acuerdo en algo: la necesidad de un cambio. Dos experiencias de esta semana se unen para hacerme una misma advertencia: ten cuidado con lo que deseas, porque podría hacerse realidad.

La noticia del día es que al monstruo sindicalista de Moyano, conductor de la CGT, se le ha presentado un frente opositor con el objetivo de destronarlo. Hasta ahí, la noticia podría ser considerada una de las buenas. La cosa cambia cuando reparamos en el hecho de que la disidencia está conducida nada más y nada menos que por José Luis Barrionuevo. Realidades del incorregible sindicalismo argentino.

El noticiero estaba cubriendo los dos actos al mismo tiempo: el de la ratificación de Moyano como secretario general de la CGT oficial, y el del lanzamiento de Barrionuevo en la nueva CGT “Azul y Blanca”. Mientras tanto, yo pensaba en la película Star Wars.

¿Por qué? Porque el domingo estaba viendo Episodio III y me llamó la atención un hecho fundamental en la historia de la saga creada por George Lucas: el joven Anakin Skywalker es “el elegido”, el que según cuenta la leyenda, “traerá equilibrio a la fuerza”. En Episodio I y II, estamos ante el período dorado de los Jedis. Por lo tanto, “el equilibrio” no significa otra cosa más que la caída en desgracia de estos nobles caballeros de sable láser. El resultado ya todos lo conocemos: el pequeño e inocente Anakin termina convirtiéndose en el temible y despótico Darth Vader.

Para que esto no parezca una simple reflexión en voz alta, es necesario ensayar algunas conclusiones: las fuerzas tradicionales de la política necesitan el cambio constantemente para sostenerse. Ese cambio sólo se produce entre las altas esferas del poder. El cambio en sí, no es necesariamente deseable. En fin. Lo dicho no es nada nuevo ni brillante, pero nos recuerda una vez más algo que deberíamos tener presente siempre: ten cuidado con lo que deseas, porque podría hacerse realidad.

Esta entrada fue publicada en cine, cuestiones de estado, medios y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a El elegido

  1. juanchi dijo:

    A ver si puedo traducir en palabras el difuso cúmulo difuso de pensamientos que tengo en este momento en mi cerebro. No creo entender mucho el tema de la frase final: por qué esto de que “ten cuidado con lo que deseas, porque podría hacerse realidad”… no logro ensamblarlo al resto del post…

    sobre todo el resto, comparto enormemente… la política necesita de estos cambios “virtuales” para ratificarse… el problema es ¿cuál sería el cambio ideal? ¿la no política?

    saludos

    desde el pulidor

  2. Estimado Pulidor: si no se entiende, probablemente se deba a que saqué las ideas de mi cabeza antes de tiempo. A lo mejor le falta un poco más de cocción al post.

    Pero con la frase final quería hacer referencia a la paradoja de que coincidimos en considerar que el cambio es necesario, pero a la vez nos encontramos con que los cambios no satisfacen para nada nuestras expectativas. Y, lo que es peor, muchas veces somos cómplices de esos cambios “virtuales” que contribuyen a mantener el escenario político.
    ¿Cuál sería el cambio ideal?, es difícil saberlo. Por lo pronto, podemos empezar por identificar estos cambios “virtuales” y hacerlos visibles.

  3. Hombre, hay gente buena que utiliza la política para hacer el bien, aunque no duran mucho jejeje

    saludos

  4. Andréss dijo:

    Estimado; escribe un apartidario. Pero eso no impida que no pueda opinar sobre política. Quiero ser justo con ella, y destacar la implementación de un cambio bien objetivo (no virtual) que estubo a punto de lograrse a través de ésta. Y no estoy en desacuerdo con Cobos, el demostró que se puede tener autonomía estando dentro, bien adentro, de un partido político. Pero lo que los argentinos nos perdimos es fácil de decirlo, pero tan (pero tan!) compliacdo de entender y sentir: nos perdimos la oportunidad de SER más equitativos en esencia.
    Es decir que una medida política puso en tela de juicio un valor humano que hacía al menos 50 años no se ponía sobre el tapete, y es la EQUIDAD. Lo más cercano que uds. vivieron a esto fue Perón (y sin embargo no fue del todo socialista…se sabe) No hablo de los modos de implementación, sólo hablo del planteo profundo, el basamento de la medida, que es eminentemente social. Y eso no tiene discusión, es un cambio substancial. Un saludo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s