Beijing ’08: 100 metros con vallas y retenciones

“Llama la atención un silencio compartido por unos y otros: nadie cuestiona a las políticas internas del gobierno chino, que por cierto es una de las peores dictaduras del mundo ahora objeto de deseo tanto de exportadores como de retencionistas. China está gobernada desde hace sesenta años por el mismo partido monopólico que a comienzos de la década de 1960 dejó morir de hambre a casi dos millones de personas por causa del fracaso de la política económica conocida como ‘gran salto hacia adelante’, que pocos años después provocó el asesinato de un millón y medio de opositores en la época de la ‘Revolución Cultural’, además de los doce millones de personas que fueron obligadas a hacer trabajos forzados en villas rurales a modo de educación ‘proletaria’; el mismo régimen que hace casi veinte años masacró a los estudiantes congregados en la plaza Tien-An-Men y que este mismo año reprimió, una vez más, al pueblo tibetano. Se sabe: negocios son negocios. No es algo nuevo: en la época del general Videla y del economista Martínez de Hoz el país se negó a unirse al embargo cerealero contra la Unión Soviética promovido por los Estados Unidos basándose en el lema ‘El enemigo (comunista) de mis amigos (liberales) es mi cliente’. Lo peor de todo son los falsos moralistas de la oposición, abundantes en programas periodísticos de la televisión y en columnas de opinión de varios periódicos. Que a notorias dictaduras se les venda trigo, carne o soja por motivos pecuniarios o políticos, o porque al país así le conviene, es comprensible, pero que tantos moralistas de fin de semana se irriten por la visita oficial del tiranuelo de Guinea Ecuatorial a Buenos Aires o por los raptos de prepotencia del comandante Chávez en tanto callan sobre los desmanes del nuevo cliente internacional de la Argentina resulta un ejercicio de hipocresía. Es gente de lengua bífida que prefiere negociar con dictadores de verdad y no con sus parodias en miniatura.”


– CHRISTIAN FERRER, Página/12, 16 de Junio de 2008.

Esta entrada fue publicada en cuestiones de estado, economía, el tio Sam, medios y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Beijing ’08: 100 metros con vallas y retenciones

  1. el pulidor dijo:

    pienso en vos alta… creo que esto un poco hace referencia a dos componentes originarios de la política como actividad, como acción: hablar y negociar. Hablar se puede hablar mucho, hoy la política habla a través de los medios masivos de comunicación, en la polis greiga lo hacía en el Ágora… se habla, se habla mucho, de Chavez, de Castro, de tantas cosas… Y otra cosa es negociar…

    Aquí la palabra creo yo pierde su valor retórico y adquiere referencia económica (utilitarista) exclusiva. No importa lo que se dice, en realidad generalmente se prefiere callar (como el caso chino). Aquí el lenguaje se utiliza con fines utiltarios, para conseguir los mejores réditos en una relación pura y exclusivamente comercial…

    podríamos decir, parafraseando a Wittgenstein, “de lo que no se puede hablar, mejor es callarse”…

    cuando hay plata de por medio, no hablemos tanto…no salgamos en las cámaras “con palabras vacías”… cuando hay plata de por medio, mejor es callarse

    saludos, desde el pulidor

  2. If you could message me with a few tips on how you made this blog look this good, I would be appreciative.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s